El tinnitus tiene una característica cruel: entre más lo ignoras, más profundo se instala.
Las vías nerviosas auditivas se adaptan al ruido y lo normalizan. Lo que empezó como un zumbido ocasional se convierte en una presencia permanente.
No es que empeore solo — es que el cuerpo aprende a reproducirlo.
Por eso el tiempo importa. Y por eso el enfoque correcto lo cambia todo.